¿Cuál es en realidad el sonido de tu theremin? ¿hay sonidos buenos o malos de theremin? Esto es lo que se plantea el virtuoso canadiense del theremin Peter Pringle en este pequeño ensayo.
Recordemos que, aparte de ser actor, cantante y músico, Peter Pringle es hoy por hoy uno de los mejores intérpretes de Theremin que existen en el mundo. Ya tiene publicados un DVD educativo de theremin que ha marcado un claro antes y después, y 2 discos de theremin con el sello de su forma de tocar tan lírica e inconfundible.
A no perderse su versión de "El Cisne" de Camille
Saint-Saensque nos cedió recientemente en exclusiva para el estreno de Theremin Hispano.
¿Qué es un Theremin?
Hay dos escuelas de pensamiento básicas en lo que se refiere a cómo debemos mirar un theremin.
Los primeros thereministas tendían a ver al theremin de un modo parecido a cómo veían los instrumentos acústicos con los que la mayoría de ellos habían estudiado y aprendido música. Un theremin tenía un sonido propio, del mismo modo que un violochelo concreto o una guitarra clásica tiene su propio sonido, y poco más.
El RCA (y más tarde el Teletouch), los cuales fueron los únicos theremines comerciales disponibles en los primeros años, tenían un sonido de serie y estabas más o menos limitado a eso. Las limitaciones tecnológicas impedían que la gente cambiara de modo radical el sonido de sus instrumentos.
Julius Goldberg, el asistente de Leon Theremin, usaba un altavoz Jensen
(Clara también usó un Jensen) que tenía un "tweeter" anidado en medio del mismo, y él podía ajustar el balance graves/agudos maniobrando la señal al tweeter o al the woofer gracias a una manilla en el mueble del altavoz. Aparte de eso, en las primeras décadas tras la introducción del theremin, no había mucho que pudiera hacerse para alterar el carácter del tono de tu instrumento.
Mucha gente hoy día sigue hablando de ciertos tipos de theremin - el
Etherwave, el Tvox Tour, el RCA, etc., - como poseedores de un "sonido" particular, el cuál les gusta o no les gusta, pero esto, me parece a mí, es un modo de pensar muy anticuado.
Me gusta pensar en el sonido de un theremin como en un trozo de arcilla húmeda.
Hoy, con la increible colección de asombrosos aparatos electrónicos disponibles para los músicos, hay modos incontables de moldear y conformar el sonido de un theremin en lo que sea que encaje al
thereminista concreto. Como Bob Moog dijo una vez, "El theremin es un aparato totalmente electrónico y está totalmente en su lugar dentro del entorno electrónico." Cuando oigo decir a alguien que le "gusta" o "disgusta" el sonido de un theremin en particular, siempre me pregunto qué han hecho para cambiar ese sonido por otro que les guste. Para mí, es como decir que no te gusta el color de las paredes del comedor. ¡No vendas la casa! Ve a por unos cuantos galones de pintura.
Un theremin, tanto si es el intrumento personalizado de Clara Rockmore como si es el fiel Etherwave que te construíste tú mismo de un kit de montaje, simplemente es un generador de tono de control espacial. Como ese trozo de arcilla que es, tendrá ciertas características básicas que vas a tener que acomodar y ajustar pero, como músico electrónico, parte de la aventura de descubrir qué puede hacer tu theremin es la exploración de las maneras incontables en que su sonido básico (o sonidos básicos) cambiarán en cuanto comiences a procesarlos electrónicamente.
Nunca sé qué quiere decir la gente cuando dicen, por ejemplo, que no les gusta el sonido del Etherwave. Siempre quiero preguntarles cuál de las virtualmente incontables combinaciones de ajustes del tono es la que no les gusta. ¿Todas? Luego, quiero preguntarles qué tipo de experimentos de audio han hecho para CAMBIAR ese sonido. Esta gente normalmente tiene un sonido particular en la cabeza (con frecuencia es el sonido del instrumento de Clara o el RCA de Samuel Hoffman), así que la primera cosa a hacer es encontrar cómo piensan que su DEBERÍA sonar, y entonces buscar aparatos que puedan añadir las características sonoras que falten y minimizar aquellas no deseadas.
Por supuesto, está implicado un factor de coste. Para muchos entusiastas casuales del theremin, el gastarse cientos (o incluso miles) de dólares en sofisticadas piezas de delicado equipo profesional de estudio, está fuera de lugar. Ellos quieren un theremin barato que puedan conectar en su viejo ampli de guitarra - qué demonios, eso era lo que yo quería cuando comencé. Pero cuanto más interesado estés en el theremin (¿o debería decir "adicto a él"?), más tiempo y dinero deberás estar preparado a gastar para conseguir exactamente lo que quieres de tu instrumento.
Algunos thereministas simplemente alzan las manos al cielo y dicen "¡¡Oh, ¿ por qué todo es tan COMPLICADO?!!" Pues sí, es bastante complicado, pero ¿no es eso parte de la diversión? Una partida de ajedrez y una partitura de Bach también son complicadas. Las recompensas de entenderlas y, al máximo de tus habilidades, conseguir superar el desafío, hacen que todo el esfuerzo merezca la pena.